Seguro no sabías estos datos curiosos sobre las heridas


En algún momento de la vida, a todos nos ha tocado sufrir de una herida, sí, esa ruptura o abertura en la piel causada por un accidente o lesión, pero ¿conoces el proceso de lo que ocurre en tu cuerpo para que esta sane?


Hay diversos tipo de heridas, están las cortaduras, raspaduras, heridas punzantes, quemaduras y úlceras de decúbito; las lesiones pueden ser lisas o ásperas, estar cerca de la superficie de la piel o ser más profundas y afectar tendones, músculos, ligamentos, nervios, vasos sanguíneos y hasta los huesos.

A pesar de ser algo tan común, las heridas tienen un mundo de curiosidades que es importante conocer para cuidarlas mejor.

1. Cuando una herida sangra, esos coágulos de sangre se secan y forman una costra, lo cual protege de microbios el tejido que está por debajo. Es por eso no que no debemos arrancarlas o quitarlas antes de que caigan solas.

2. No todas las heridas sangran. Por ejemplo, las quemaduras, algunas heridas punzantes y las úlceras de decúbito no sangran.

3. El líquido transparente que supura de las heridas ayuda a limpiar el área. No es necesario drenarlo o limpiarlo todo el tiempo.

4. A medida que sana una herida, los bordes de la piel tiran hacia adentro y la herida se hace más pequeña. Se forma una cicatriz y la herida se vuelve más fuerte. Esto hace que nos dé picazón en esta etapa y la piel se vuelva menos flexible.

5. Una cicatriz que se va puede tardar hasta dos años en desaparecer por completo, pero otras nunca se irán del todo.

6. Las cicatrices se forman porque el nuevo tejido vuelve a crecer de manera diferente al tejido original. Si sólo se lesionó la capa superior de la piel, probablemente no tendrá una cicatriz. Con heridas más profundas, será más probable que le quede una cicatriz.

7. Algunas personas son más propensas a las cicatrices que otras. Algunas pueden tener cicatrices antiestéticas y gruesas llamadas queloides.

8. Las personas con tez más oscura son más propensas a formar queloides.

9. Una vez que se forma la costra, algunas personas piensan que ayuda el hecho de masajear con vitamina E o vaselina. Sin embargo, no se ha comprobado que esto ayude a evitar una cicatriz o que ayude a desvanecerla. Es mejor no frotar la cicatriz ni aplicar algo sin consultar primero con su médico.

10. La obesidad aumenta el riesgo de infección después de la cirugía. Tener sobrepeso también puede ejercer tensión en los puntos de sutura, lo cual puede provocar que se abran.

11. El consumo excesivo de alcohol puede retardar la curación y aumenta el riesgo de complicaciones después de la cirugía.

12. El estrés puede llevarlo a no dormir lo suficiente, a comer mal y a fumar o beber más, lo que puede interferir con la sanación.

Fuente: Terra