No hay cura para un corazón roto



Un equipo de investigadores de la Universidad de Aberdeen, Escocia, ha revelado que, a pesar del lema del consuelo más popular para los que han sufrido una ruptura, el tiempo no es capaz de curar el síndrome conocido comúnmente como 'corazón roto'

El resultado del estudio, que duró cuatro años, resultó ser desgarrador para los amantes infelices: no existe un tratamiento para el corazón roto (o 'Corazón partío', que cantaría Alejandro Sanz), llamado médicamente 'la miocardiopatía de Takotsubo' (TSM).

Tal ves esto ayude:

Remedios para curar un corazón roto
¿Te han roto alguna vez el corazón?

corazón rotoSi es que sí, entonces te sonará que se trata de un dolor pasajero aunque, tan intenso, que parece que va a acompañarnos toda la vida.


Enamorarse, desde luego, es una experiencia fascinante, pero tiene esa otra cara que a nadie le gusta: el rechazo, el abandono, la falta de reciprocidad en los sentimientos, etc.

Pocos se libran de conocer esa cara amarga del amor y cada uno la sobrelleva como puede. Hay quienes se hunden en la miseria, mientras que otras personas sanan sus heridas más deprisa.

A continuación, veremos formas de atenuar el dolor, procurando que pase lo antes posible.

1. Asume el golpe.

Ésta suele ser la parte más difícil: aceptar la situación.

Quizás venga después de intentar negar que algo así esté pasando y de buscarle mil y una explicaciones, pero es inevitable que llegue.

Hay que asumir el dolor, sentirlo, ser consciente de él, para luego dejarlo ir.

2. Recobra tu independencia.

Tras el fracaso de esa relación, quizás te asalte la necesidad desesperada de “reconquistar” a la persona o puede que quieras “llenar el vacío” involucrándote de nuevo en otra relación.

Eso no funciona.

Cuanto antes comprendas que tu felicidad no depende de otra persona que no seas tú mismo, mejor.

Aprovecha el momento para resurgir, para quererte a ti mismo.

3. Ten muy presentes tus cualidades positivas.

Que no le intereses a una persona no quiere decir que valgas poco, en absoluto.

Recuerda eso y créelo porque es cierto.

4. No encarceles tus pensamientos.

Quizás te sorprendas fantaseando sobre esa persona sin poderlo evitar. Está bien. Es algo natural.

Si te angustias y continuamente te reprimes para no tener esos pensamientos, es más probable que surjan.

Poco a poco se irán desvaneciendo.

5. Ayuda a otras personas.

Ayudar o simplemente escuchar a otras personas, además de ser bueno para ellas, es bueno para ti.

Te liberas ese rato de la carga y te sientes mejor contigo mismo.

6. Ríe y también llora.

Reír está claro que es una de las mejores medicinas, pero también lo es llorar para desahogarse en esta situación.

Ese tipo de llanto alivia el estrés.

7. Haz una lista de lo bueno y lo malo.

Al estilo americano, haz una lista con actividades que te hacen sentir bien, en un lado, y con las que te hacen sentir fatal, en el otro.

Del lado de “las malas” puede estar, por ejemplo, esa necesidad de releer antiguas cartas.

Del lado de “las buenas”, lo bien que te lo pasas viendo una película de terror en la que se muere hasta el apuntador.

Está claro: Haz más actividades de la lista de “las buenas”.

8. Mueve tu cuerpo.

Necesitas endorfinas por un tubo. Así es que no te quedes en la cama o en el sofá las horas muertas.

Pasea, salta, corre… y, algo muy importante: ¡que te de el aire!

9. Empieza algo nuevo.

Un hobby, un curso, un viaje… El mundo no se acaba y hay mucho por probar.

¿Qué tal si empiezas algo que lleves tiempo postergando? ¿Y si te atreves con algo insólito?

10. Recobra la esperanza.

El dolor de un corazón roto no dura para siempre. La tristeza y la sensación de vacío, tampoco.

El corazón sanará sus heridas y volverá a amar, si le dejas.

Es así para todos y cada uno de nosotros. La vida sigue y con ella se sucederán experiencias dulces y amargas.
http://tusbuenosmomentos.com/2011/11/corazon-roto/